Verdades y mentiras del Caso AMIA: lo que el poder y los medios ocultaron


“AMIA, La gran mentira oficial”, escrito por los periodistas Christian Sanz y Fernando Paoella, relata los atentados a la AMIA y la embajada de Israel, mientras intenta desenmascarar los verdaderos motivos de dichos sucesos.

Por Diamela Rodríguez, Betina de la Canal, Jerónimo Díaz Ruiz y Anahí Paladino

Los periodistas Sanz y Poella, trabajaron en este libro de manera independiente, y en muchos casos se enfrentaron con colegas que trabajan en grandes medios de comunicación, quienes se encargaron de difundir la versión oficial plagada de mentiras e irregularidades.

Según la versión de los grandes medios y el gobierno el atentado perpetrado el lunes 18 de julio de 1994 a las 9:50 de la mañana en la sede de la mutual AMIA, fue producto de una trafic-bomba cuyo conductor se inmolo en el atentado, proveniente de El Líbano y perteneciente a Hezbollah.

En la carrera por la búsqueda de la verdad los periodistas develaron que el atentado fue producto de la venganza de Siria al ex presidente Carlos Menem. Este se encargó de llenar de promesas a los sirios, buscando apoyo económico para su campaña política, con el objetivo de llegar a la casa rosada en las elecciones de 1989. Menem no escatimó ofertas al entonces presidente sirio Hafezz Al Assad  y entre ellas prometió un reactor nuclear y la posibilidad de lavar dinero en la Argentina, hechos que en 1991 no pudo cumplir por la presión de Estados Unidos e Israel, anulando unilateralmente y en secreto los convenios establecidos con Siria.

Cuentan para contestar este hecho en primera instancia, con las declaraciones de Oscar Espinosa Melo, Ex Embajador argentino en Chile, quien acompañó al ex presidente a Siria momentos previos a su elección en las internas del Partido Justicialista para candidato a la presidencia.

En la primer parte del libro demuestran las verdaderas causas de lo atentados, testigos que no vieron un coche bomba ni en el caso de la Embajada de Israel, ni en el caso de la Amia, que sí escucharon el origen real de los explosivos, la culpabilidad que el Estado Nacional atribuye a Irán más precisamente a Hezbollah, y la falta de investigación por la Justicia.

En la segunda parte Sanz y Paolella nombran y denuncian todos aquellos periodistas y medios de comunicación que se encargaron de difundir la mentira oficial, a quienes trataron de informar con sus pruebas, documentos y testigos, y sin embargo no quisieron retractarse.

Por esto los autores entienden y demuestran a partir de varias entrevistas y documentos que el atentado a la Embajada de Israel en 1992, a la Asociación Mutual Israelita Argentina en 1994 y la muerte de Carlos Menem Jr. en 1995, se tratan de una venganza por la traición del mandatario argentino.

En un “complot” entre el gobierno argentino, el de los EE.UU, Israel y el Mossad (servicio de inteligencia israelí), se decidió ocultar los verdaderos motivos y ejecutores del atentado e inmediatamente se puso a Irán como único culpable de lo sucedido. Los autores sostienen que esto se da debido a que el verdadero ejecutor del crimen, es decir Siria, mantenía negocios ocultos con Estados Unidos y traficaba armas con Israel, lo que convirtió a Irán en el mejor chivo expiatorio.

Estos se encargan de demostrar las conexiones locales con diversos ciudadanos de origen sirio cuyo prontuario incluye tráfico de drogas y armas, los que son exonerados por el gobierno argentino ante cualquier intento de investigarlos o conectarlos con los atentados.

Dentro de la AMIA se encontraban 67 de las víctimas y otras 18 en la vereda o en edificios aledaños. Más de 1000 viviendas y comercios cercanos quedaron destruidos, la pérdida de gas en la zona fue de gran magnitud, la onda expansiva arrasó con toda la cuadra de Pasteur al 600-700, lanzando autos, árboles, carteles y personas por los aires; los vidrios de las ventanas de las viviendas y negocios estallaron hasta a seis cuadras a la redonda.

El recorrido del libro demuestra claramente la hipótesis presentada por Sanz y Paoella, quienes dejan obsoleta la versión que apunta a Irán como autor del atentado. Además demuestran la intención directa del poder político nacional por ocultar la verdad y los autores.

El artículo forma parte de los parciales que propone el Taller, que tienen por objetivo analizar obras de investigación realizadas por periodistas.

Más información: contexto histórico y cartografía de los hechos narrados en Prezi

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