A 16 años: los avatares de la causa AMIA


El 18 de julio se cumplió otro aniversario del segundo gran atentado de la Argentina. A 16 años de la explosión en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y en la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), no hay sentencia firme. El recuerdo de la tragedia y algunos detalles del estado actual de la causa.

por Luciano Dabrowski, Fabián Mendy, Flavio Scheck y Rocio Torres

El 18 de julio de 1994 a las 9:53 un nuevo atentado sacudía a la Argentina y al pueblo judío. A dos años del atentado a la Embajada de Israel (que tuvo 29 víctimas fatales y 42 heridos), otra bomba estallaba en el país, esta vez en la sede de la mutual judía AMIA, dejando un saldo de 85 muertos y 300 heridos. En aquel momento, el Presidente Menem declaraba: “fueron resabios del nazismo y de los sectores fundamentalistas que salieron derrotados en el país”. Mientras que, al conmemorarse el decimocuarto aniversario del atentado, la Presidenta Cristina Fernández expresó su repudio a “la intolerancia y el terrorismo global”. Lo cierto es que, a pocos días de cumplirse 16 años, no hay condenados en la causa y la investigación oficial insiste en culpar a Irán.

En la actualidad, la investigación (tanto de la AMIA – DAIA como de la Embajada) está en manos del juez Rodolfo Canicoba Corral y el fiscal Alberto Nisman, quienes culparon a 8 ex funcionarios iraníes, a ex policías bonaerenses (entre ellos al ex Subcomisario Jorge Palacios), a funcionarios del gobierno de Carlos Menem (entre los que se encuentran el mismísimo ex presidente y el ex titular de la SIDE, Hugo Anzorreguy) y al ex juez de la causa Juan José Galeano.

Una forma de rememorar esos sucesos trágicos para la comunidad judía en la Argentina y para la sociedad en general, es el libro “Cortinas de Humo” de los periodistas Jorge Lanata y Joe Goldman. En éste se reviven los atentados a través de diversos testimonios, con el objetivo de demostrar la negligencia tanto de las fuerzas de seguridad como de la justicia a la hora de encontrar a los verdaderos responsables.

Este libro, escrito en el año 1994, se puede catalogar como una “investigación periodística” según la terminología empleada por el periodista Alfredo Torre, ya que indaga el suceso en profundidad, lo contextualiza en base a la situación mundial y, luego, realiza un análisis profundo de cómo procedió la justicia.

A 16 años de su publicación, “Cortinas de Humo” sigue siendo uno de los trabajos más consultados sobre el tema por el gran caudal informativo que reunieron en él. Por el momento en que fue realizado, puede ser considerado, en términos del Doctor en Ciencias de la Información y Licenciado en Periodismo, José María Caminos Marcet, como una investigación de un hecho presente (ya que la obra fue realizada meses después del segundo atentado).

Mientras tanto, la causa permanece sin una resolución que satisfaga el deseo de justicia de la sociedad y, tanto los jueces como el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, continúan desviando la investigación hacia el grupo terrorista Hezbollah y al Estado Iraní. Tal propósito se debe al alineamiento que mantiene nuestro país con los Estados Unidos e Israel en la llamada “lucha contra el terrorismo global”, emprendida contra países musulmanes (de los cuales Irán se transformó en blanco permanente).

Para el intelectual experto en relaciones internacionales Carlos Escudé, quien calificó la geopolítica de este gobierno como “muy buena”, la designación de Héctor Timerman en la cancillería mantiene una relación directa con la decisión de avanzar sobre Irán. En este sentido, opinó Escudé sobre el cambio en la cancillería: “sospecho que (Jorge) Taiana (el ex canciller) se sintió cada vez más incómodo cuando el carácter prooccidental de la política exterior de los Kirchner se fue haciendo más claro”.

Sin embargo, en el trabajo realizado por el equipo investigador de Lanata y Goldman no se advierte la relación tanto del Hezbollah como del Estado de Irán con los atentados, a la vez que queda probado cómo la investigación oficial buscaba culpar (con teorías que se comprueban falsas) a personas de Pakistán o Irán. Por ello y por la existencia de graves falencias tanto en la escena del hecho como en la investigación posterior, los autores de “Cortinas de Humo” demuestran su objetivo.

En tanto que, la hipótesis directriz que guía su investigación (en contraposición con la teoría de la participación iraní) es que los atentados fueron consecuencias de la relación del gobierno menemista con el traficante sirio Al Kassar y el narcotráfico. La cual, si bien no fue comprobada, a priori tiene más sentido que la que intenta sostener Argentina, EE.UU e Israel, es decir, la de un ataque fundamentalista islámico.

Los atentados ocurridos el 17 de marzo de 1992 y el 18 de julio de 1994 pueden ser catalogados, en términos del periodista investigador Gerardo Reyes, como “crímenes sin castigo” debido a que todavía no se encontraron a los verdaderos responsables y acusan al gobierno de Irán y a agrupaciones terroristas, sólo por cuestiones políticas sin las pruebas necesarias. “Cortinas de Humo” intenta demostrar, como dice Reyes, “cuáles son las partes del engranaje que fallan” en cuanto a la investigación judicial. La tragedia debe trabajarse e indagarse por una cuestión moral, porque es un hecho de gran magnitud contra la comunidad judía y contra la sociedad en su totalidad.

Por su parte, en pos de la ética, los autores de este libro realizan un trabajo coherente (en tanto que mencionan a los partícipes y protagonistas tomando sucesos de su vida sin entrometerse en cuestiones de privacidad, que nada aportan al trabajo periodístico) y profundizan en una temática que, como menciona Reyes, “la población debe conocer”.

Análisis del suceso a través de “Cortinas de Humo”

Los hechos ocurridos en la década del 90 durante el gobierno menemista, fueron trabajados por los investigadores utilizando diversos testimonios y documentos, entre otras fuentes. A partir del esquema del periodista Pepe Rodríguez (ver recuadro), denominado “Proceso de detección de una noticia”, es posible realizar una breve reconstrucción del libro “Cortinas de Humo”.

En el marco de la realidad de la época, en la que Argentina había apoyado a Israel y a los Estados Unidos en la Guerra del Golfo ocurrida en 1991, los terroristas realizaron los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA – DAIA. Lanata y Goldman lograron superar el complejo filtro informativo, tomando el suceso como un proceso comunicador.

A partir de la recopilación y selección de la información pública que existía en aquel entonces, como por ejemplo: las imágenes que los medios difundieron del atentado, testimonios que se dieron a conocer, teorías difundidas por la investigación oficial, discursos del presidente y declaraciones de sus funcionarios, los periodistas trazaron el panorama que debían comenzar a investigar. Para analizar cada teoría y especulación que se difundía recurrieron a información privada como testimonios que no se mencionan en la causa (de funcionarios y testigos), los planos de los edificios y acceso a documentos sobre las gestiones de toda la familia Al Kassar ante la embajada argentina en Siria, entre otros.

Al contrastar los datos obtenidos de manera oficial con los que arrojaba la nueva investigación, los autores fueron desechando teorías (o pistas) falsas e incorporando otras hipótesis sobre los responsables de los atentados. Además, siguiendo el esquema de Pepe Rodríguez, entre las fuentes más destacadas se encuentran nota periodística de Rogelio García Lupo (publicación de interés general), declaraciones del Presidente Menem (acto público), datos acerca de la salida de Al Kassar del país luego del atentado a la embajada (filtraciones), nombres de personas que trabajaban en la AMIA y DAIA (institucional) y planos de los edificios (publicación privada), entre otros.

Con la información recolectada, seleccionada y constada, las versiones “oficiales” de los hechos no coincidían con lo que para ellos había ocurrido.

Para contrastar con lo que la investigación estaba trabajando, los periodistas realizaron un análisis exhaustivo de los hechos teniendo en cuenta los contenidos que poseían, trazando un paralelo en relación al contexto político mundial y confirmando la veracidad de las fuentes que tenían en su poder.

A partir de esta diferencia notable, tanto de fuentes como de hipótesis, con la investigación oficial llevada a cabo en sus comienzos por el juez Galeano, iniciaron el proceso de investigación que concluyó en “Cortinas de Humo”.

En este trabajo sobre los atentados a la Embajada de Israel y de la AMIA – DAIA, se puede observar, según la caracterización que realiza Caminos Marcet (a propósito del periodismo de investigación) que los autores trabajaron con fuentes que normalmente están fuera del círculo de información, que fueron independientes a las informaciones oficiales y que lograron sacar a la luz errores en los procedimientos y en la causa.

El artículo forma parte de los parciales que propone el Taller, que tienen por objetivo analizar obras de investigación realizadas por periodistas.

Más información

La resistencia iraní

Una cuestión ética

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El 18 de julio se cumplió otro aniversario del segundo gran atentado de la Argentina. A 16 años de la explosión en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y en la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), no hay sentencia firme. El recuerdo de la tragedia y algunos detalles del estado actual de la causa.

El 18 de julio de 1994 a las 9:53 un nuevo atentado sacudía a la Argentina y al pueblo judío. A dos años del atentado a la Embajada de Israel (que tuvo 29 víctimas fatales y 42 heridos), otra bomba estallaba en el país, esta vez en la sede de la mutual judía AMIA, dejando un saldo de 85 muertos y 300 heridos. En aquel momento, el Presidente Menem declaraba: “fueron resabios del nazismo y de los sectores fundamentalistas que salieron derrotados en el país”. Mientras que, al conmemorarse el decimocuarto aniversario del atentado, la Presidenta Cristina Fernández expresó su repudio a “la intolerancia y el terrorismo global”. Lo cierto es que, a pocos días de cumplirse 16 años, no hay condenados en la causa y la investigación oficial insiste en culpar a Irán.

En la actualidad, la investigación (tanto de la AMIA – DAIA como de la Embajada) está en manos del juez Rodolfo Canicoba Corral y el fiscal Alberto Nisman, quienes culparon a 8 ex funcionarios iraníes, a ex policías bonaerenses (entre ellos al ex Subcomisario Jorge Palacios), a funcionarios del gobierno de Carlos Menem (entre los que se encuentran el mismísimo ex presidente y el ex titular de la SIDE, Hugo Anzorreguy) y al ex juez de la causa Juan José Galeano.

Una forma de rememorar esos sucesos trágicos para la comunidad judía en la Argentina y para la sociedad en general, es el libro “Cortinas de Humo” de los periodistas Jorge Lanata y Joe Goldman. En éste se reviven los atentados a través de diversos testimonios, con el objetivo de demostrar la negligencia tanto de las fuerzas de seguridad como de la justicia a la hora de encontrar a los verdaderos responsables.

Este libro, escrito en el año 1994, se puede catalogar como una “investigación periodística” según la terminología empleada por el periodista Alfredo Torre, ya que indaga el suceso en profundidad, lo contextualiza en base a la situación mundial y, luego, realiza un análisis profundo de cómo procedió la justicia.

A 16 años de su publicación, “Cortinas de Humo” sigue siendo uno de los trabajos más consultados sobre el tema por el gran caudal informativo que reunieron en él. Por el momento en que fue realizado, puede ser considerado, en términos del Doctor en Ciencias de la Información y Licenciado en Periodismo, José María Caminos Marcet, como una investigación de un hecho presente (ya que la obra fue realizada meses después del segundo atentado).

Mientras tanto, la causa permanece sin una resolución que satisfaga el deseo de justicia de la sociedad y, tanto los jueces como el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, continúan desviando la investigación hacia el grupo terrorista Hezbollah y al Estado Iraní. Tal propósito se debe al alineamiento que mantiene nuestro país con los Estados Unidos e Israel en la llamada “lucha contra el terrorismo global”, emprendida contra países musulmanes (de los cuales Irán se transformó en blanco permanente).

Para el intelectual experto en relaciones internacionales Carlos Escudé, quien calificó la geopolítica de este gobierno como “muy buena”, la designación de Héctor Timerman en la cancillería mantiene una relación directa con la decisión de avanzar sobre Irán. En este sentido, opinó Escudé sobre el cambio en la cancillería: “sospecho que (Jorge) Taiana (el ex canciller) se sintió cada vez más incómodo cuando el carácter prooccidental de la política exterior de los Kirchner se fue haciendo más claro”.

Sin embargo, en el trabajo realizado por el equipo investigador de Lanata y Goldman no se advierte la relación tanto del Hezbollah como del Estado de Irán con los atentados, a la vez que queda probado cómo la investigación oficial buscaba culpar (con teorías que se comprueban falsas) a personas de Pakistán o Irán. Por ello y por la existencia de graves falencias tanto en la escena del hecho como en la investigación posterior, los autores de “Cortinas de Humo” demuestran su objetivo.

En tanto que, la hipótesis directriz que guía su investigación (en contraposición con la teoría de la participación iraní) es que los atentados fueron consecuencias de la relación del gobierno menemista con el traficante sirio Al Kassar y el narcotráfico. La cual, si bien no fue comprobada, a priori tiene más sentido que la que intenta sostener Argentina, EE.UU e Israel, es decir, la de un ataque fundamentalista islámico.

Los atentados ocurridos el 17 de marzo de 1992 y el 18 de julio de 1994 pueden ser catalogados, en términos del periodista investigador Gerardo Reyes, como “crímenes sin castigo” debido a que todavía no se encontraron a los verdaderos responsables y acusan al gobierno de Irán y a agrupaciones terroristas, sólo por cuestiones políticas sin las pruebas necesarias. “Cortinas de Humo” intenta demostrar, como dice Reyes, “cuáles son las partes del engranaje que fallan” en cuanto a la investigación judicial. La tragedia debe trabajarse e indagarse por una cuestión moral, porque es un hecho de gran magnitud contra la comunidad judía y contra la sociedad en su totalidad.

Por su parte, en pos de la ética, los autores de este libro realizan un trabajo coherente (en tanto que mencionan a los partícipes y protagonistas tomando sucesos de su vida sin entrometerse en cuestiones de privacidad, que nada aportan al trabajo periodístico) y profundizan en una temática que, como menciona Reyes, “la población debe conocer”.

Análisis del suceso a través de “Cortinas de Humo”

Los hechos ocurridos en la década del 90 durante el gobierno menemista, fueron trabajados por los investigadores utilizando diversos testimonios y documentos, entre otras fuentes. A partir del esquema del periodista Pepe Rodríguez (ver recuadro), denominado “Proceso de detección de una noticia”, es posible realizar una breve reconstrucción del libro “Cortinas de Humo”.

En el marco de la realidad de la época, en la que Argentina había apoyado a Israel y a los Estados Unidos en la Guerra del Golfo ocurrida en 1991, los terroristas realizaron los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA – DAIA. Lanata y Goldman lograron superar el complejo filtro informativo, tomando el suceso como un proceso comunicador.

A partir de la recopilación y selección de la información pública que existía en aquel entonces, como por ejemplo: las imágenes que los medios difundieron del atentado, testimonios que se dieron a conocer, teorías difundidas por la investigación oficial, discursos del presidente y declaraciones de sus funcionarios, los periodistas trazaron el panorama que debían comenzar a investigar. Para analizar cada teoría y especulación que se difundía recurrieron a información privada como testimonios que no se mencionan en la causa (de funcionarios y testigos), los planos de los edificios y acceso a documentos sobre las gestiones de toda la familia Al Kassar ante la embajada argentina en Siria, entre otros.

Al contrastar los datos obtenidos de manera oficial con los que arrojaba la nueva investigación, los autores fueron desechando teorías (o pistas) falsas e incorporando otras hipótesis sobre los responsables de los atentados. Además, siguiendo el esquema de Pepe Rodríguez, entre las fuentes más destacadas se encuentran nota periodística de Rogelio García Lupo (publicación de interés general), declaraciones del Presidente Menem (acto público), datos acerca de la salida de Al Kassar del país luego del atentado a la embajada (filtraciones), nombres de personas que trabajaban en la AMIA y DAIA (institucional) y planos de los edificios (publicación privada), entre otros.

Con la información recolectada, seleccionada y constada, las versiones “oficiales” de los hechos no coincidían con lo que para ellos había ocurrido.

Para contrastar con lo que la investigación estaba trabajando, los periodistas realizaron un análisis exhaustivo de los hechos teniendo en cuenta los contenidos que poseían, trazando un paralelo en relación al contexto político mundial y confirmando la veracidad de las fuentes que tenían en su poder.

A partir de esta diferencia notable, tanto de fuentes como de hipótesis, con la investigación oficial llevada a cabo en sus comienzos por el juez Galeano, iniciaron el proceso de investigación que concluyó en “Cortinas de Humo”.

En este trabajo sobre los atentados a la Embajada de Israel y de la AMIA – DAIA, se puede observar, según la caracterización que realiza Caminos Marcet (a propósito del periodismo de investigación) que los autores trabajaron con fuentes que normalmente están fuera del círculo de información, que fueron independientes a las informaciones oficiales y que lograron sacar a la luz errores en los procedimientos y en la causa.

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Un Comentario

  1. Martin

    En marzo de 1999 detecto un grupo neonazi operando en la Argentina formado por militares de la Fuerza Aerea Argentina , y otros con base de operaciones en Rio Grande do sul ( Brasil ) , el robo de tres misiles condor II por parte de la Fuerza Aerea , etc; el negocio que se monto en torno a la visa waiver program para USA , el ingreso de musulmanes desde Argentina hacia los EE.UU entre 1999 y el 2002 ; la muerte de dos ciudadnos sirios en Córdoba INMEDIATAMENTE DESPUÉS DEL ATENTADO AL AMIA ; todo se denunció en el juzgado Federal Nª 1 en noviembre de 1999 , posteriores denuncias hasta la Nª 061/2010 , juzgado Federal Nª 3 , el año pasado . etc.
    Lo unico que logré es que me dejaran sín trabajo , cesante de la Policia Federal , además soy el responsable del primer informe sobre tráfico de personas que incluye a la Argentina mayo 2004,etc .
    El único que me escuchó fué el Dr. Gustavo Beliz ( cuando era ministro de Justicia de la Nación ) quiso investigar pero después del informe , lo echaron . sigo esperando

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